Prepare su empresa para sobrevivir a la Cámara de Comercio de Madrid

Imagen obtenida de la sala de prensa de la Cámara de Comercio de Madrid

Si hay un organismo vetusto, anquilosado, enmohecido, baldado, atrofiado y reumático, es la Cámara de Comercio de Madrid.

Las empresas de la capital tenemos la poca fortuna de contar con una institución deficiente que con herramientas del siglo XX pretende  impulsar (?) el comercio del XXI y que exige además el pago de una cuota revolucionaria. La Cámara, ubicada en una zona baldía del este de Madrid, al lado de la vía férrea y con pésima conexión de transporte público, malgasta dinero en programas fútiles de digitalización demostrando con su ejemplo la inutilidad de los avances tecnológicos.

Cualquier documento que se envíe a la Cámara le ha de ser remitido por correo postal o FAX. A través de e-mail sólo pueden enviarse comunicaciones no vinculantes y, en su caso, copias con el dibujo de la firma escaneada (WTF!); la firma electrónica no es admitida en ningún caso, a pesar de contar con Camerfirma. El sello de caucho sigue siendo el medio oficial para identificar y verificar la personalidad jurídica de una empresa, siendo exigido en cualquier comunicación que se lleve a cabo por fax. Nada nuevo que no se haya dicho antes.

La estanqueidad de las bases de datos de la Cámara resulta una constante que afecta a cualquier proceso ante el organismo, haciendo necesario el envío reiterado en un mismo año de un sinfín de copias en papel del CIF de la empresa y llevando al absurdo de que, aunque le conste el cambio de local de una empresa, realice el cargo de la cuota cameral por duplicado. Naturalmente, la reclamación de este cobro indebido requiere el envío por fax del consecuente escrito con anexos de hasta 10 páginas de documentación adicional.

No hay estulticia mayor que promover una tecnología (firma electrónica) y, al mismo tiempo, prohibir su uso.

Tras una nefasta experiencia de usuario con el organismo, conforme quedé hace unos meses indicando los puntos más graves en los que la Cámara de Comercio de Madrid incumple la normativa y pone en riesgo los datos personales y bancarios de sus usuarios. El sumatorio de cantidades que habría de satisfacer si fuera una empresa cualquiera y se le impusieran las sanciones oportunas alcanzaría el medio millón de euros… Nada se hecho… Nada se hará.

Con orgullo petulante publica la Cámara en portada una nota de prensa vana y presuntuosa sobre el uso que lleva a cabo de las tecnologías 2.0, siendo el resultado el icor de la institución. Anuncia la creación de un blog insulso cuyos posts duplican el contenido de la sala de prensa, para alborozo y regocijo de su único seguidor, ella misma. Las cuentas de Twitter y Picotea que la Cámara gestiona (?) habrían sido dignas de protagonizar la obra cumbre de Daniel Defoe o de ser contratadas para probar micrófonos en el Atacama; repiten como loros cáusticos los diálogos antedichos, ninguneando a los usuarios y generando conversación a la altura una piedra pómez.  Los artífices de esta falacia comunicativa deberían plantearse externalizar de estos servicios (o encomendarlos a los 11 buenos profesionales que la Cámara tiene contratados en el área de comunicación) para dejar de ser el chiste y mofa del sector y empezar a prestar los servicios que una ciudad como Madrid merece.

Con afecto,

Dejar un comentario?

7 Comentarios.

  1. Excelente artículo, vives en una sociedad que no os guía, sino que vais tirando de ella. Pero ponlo en perspectiva e imagina como es aquí.
    Y de paso aprendí que es estulticia.

  2. No creo que sea un organismo tan obsoleto como lo pintas: los hay muchísimo peores desde luego. Hace unos años estuve pensando en montar un negocio con mi hermana y acudí a la Cámara: me atendieron muy bien desde el principio, me asesoraron y resolvieron todas las dudas (que eran unas cuantas porque estaba muy muy verde). Asistí también a alguno de los seminarios que organizan y me parecieron muy prácticos e interesantes. Aunque finalmente no abrí el negocio, la atención de la Cámara no pudo ser mejor, la verdad.

  3. Lule: La Cámara sigue ofreciendo servicios de calidad para demandas propias del siglo XX. Pero, ¿en qué ha mejorado esa atención de la que te habrían podido prestar hace 10 años?
    La Cámara sufrió el efecto 2000.

  4. Estimado Pablo, como responsable del área de Comunicación de la Cámara de Comercio de Madrid y por tanto también de los contenidos de las redes sociales en internet, mi más sincero agradecimiento por ser asiduo lector de las informaciones que nuestro departamento difunde a diario. Una prueba de que la actividad que desarrolla la Cámara resulta de interés para los emprendedores y empresarios son los 6.553 seguidores de facebook.
    Dice que nuestra nota de prensa es “vana” y “presuntuosa”, pero compartirá conmigo que una entidad de la relevancia institucional de la Cámara de Comercio ha de estar donde actualmente se juega buena parte del capital simbólico de las instituciones, como son las redes sociales en Internet. Donde todo el mundo puede hablar con libertad, cómo usted lo hace, la Cámara de Comercio de Madrid también quiere dejar oír su voz y que los empresarios conozcan con total transparencia la actividad que desarrolla. Es el canal más rápido para recoger las críticas de lo que estamos haciendo mal y poder enmendarlo.
    Respecto a lo que comenta de cargos duplicados, quiero precisar que la Cámara no realiza ningún cargo de cuota por duplicado. Las bases de datos que utiliza la Cámara proceden de la Agencia Española de la Administración Tributaria. Como no podía ser de otra manera, son bases de datos tratadas y custodiadas con absoluto respeto a la legislación vigente, por lo que ningún dato está en riesgo. En cuanto a las reclamaciones o recursos, sólo indicarle que se pueden cursar ante la Cámara por cualquier medio procedente en Derecho.

    Muchas gracias por sus constructivos consejos
    Covadonga Fernández

  5. Pues yo les he escrito a través del facebook quejándome porque no me llega una subvención que daba la Cámara y la Comunidad de Madrid y me respondieron rápidamente facilitándome un contacto, con nombres y apellidos y tfno directo que al menos me explicó qué ocurría con mi subvención…

  6. Querida Covadonga:

    Agradezco sinceramente que hayas tomado mis comentarios como críticas constructivas. Espero que mi vehemencia no te haya molestado.

    Estoy convencido de que estáis llevando a cabo una profunda reestructuración de los procesos para adaptarlos a las (que hace ya varios años fueron) nuevas tecnologías. Me gustaría que la Cámara de Comercio de mi ciudad fuera puntera y ejemplo del uso de la firma digital que tanto pregona, que relegase el fax al olvido, que entendiese que una firma escaneada no es una firma digital, que aceptase con naturalidad escritos firmados electrónicamente, que recabase datos bancarios a través de una web segura en vez de a través de un html vulnerable, que no basese su política de privacidad en un reglamento derogado, que usase sellos de calidad de codificación web cuando tenga derecho a ello y no sólo por apariencia…

    Viendo el uso que hacéis de Facebook y Twitter, da la sensación de que coleccionáis fans en vez de prestar servicios. Mencionáis el número de fans como si tener muchos fuera el objetivo… cuando debería serlo la generación de comunidad, la promoción de la conversación multidireccional y la prestación de servicios de valor añadido. Una cosa no quita a la otra, pero basar una política de comunicación (aparentemente) sólo en la captación de usuarios y la duplicación de contenidos creo que no es el camino.

    En cuanto a la estanqueidad, me refiero a la cualidad de estanco en su primera acepción dada el término por la RAE; esto es, a la falta de comunicación entre sí; tanto más si los datos provienen de Hacienda. Si a la Cámara le consta un cambio de local, carece de sentido que cobre por 2 locales, a no ser que no exista la necesaria comunicación para saber que no han estado abiertos simultáneamente.

    Y lo de tener que enviar un FAX para notificar un cambio de domicilio social, enviar una solicitud o un escrito… Al ministerio de industria, al sistema arbitral de consumo y a otros tantos basta con notificárselo por e-mail, enviando en algún caso copia escaneada de la escritura. El fax se inventó antes que el teléfono y quedó en desuso tiempo atrás. Hoy en día existiendo el correo electrónico no tiene sentido obligar a la empresa madrileña a enviar un fax, que en la mayor parte de los casos exige desplazamiento y cuyo importe de envío ronda los 60 ctms por hoja en Correos.

    Lo del sello de caucho para acreditar la personalidad jurídica de una empresa no tiene nombre. Aunque tengo el certificado de persona jurídica de Camerfirma y el de la FNMT, hace unos meses la Cámara me rechazó un escrito firmado con éstos y me exigió remitirlo en papel o escanear el dibujo de mi firma y el del sello de caucho, que tuve que comprar ex profeso en la papelería de enfrente.

    En definitiva, el servicio de la Cámara, tal y como he dicho en los comentarios al post, sigue siendo de calidad para demandas clásicas. Pero es muy insuficiente para cubrir las necesidades básicas de las empresas del siglo XXI. Madrid necesita ser puntera en I+D+i y me gustaría que la Cámara fuese verdadera impulsora del comercio moderno.

    PD: De 730 tweet, que haya visto, sólo 1 es reply. Poca conversación se ha generado… Y lo mejor es la contestación (a la pregunta “¿Váis a colgar las presentaciones de la jornada de refinanciación del 16 de junio en vuestra web?“): “Hola. Mándanos tu email por correo privado. ¡Gracias por tu interés!“. ¿La respuesta era secreta? XDD

  7. En primer lugar, quiero felicitar al autor del blog por la temática abordada. Ello no quiere decir, como es lógico, que esté de acuerdo con todas las opiniones vertidas y como creo que este canal tiene su mejor función en la polémica y el debate, voy a marcar más éstas.
    – Con relación al contrato electrónico, me ha parecido muy interesante la manera de introducirnos en él. Sin embargo, creo que además de la profundización requerida, una advertencia importante que se ha de hacer es el distinto camino procesal que lleva según que el contrato electrónico, además de ser de consumo o mercantil, los contratantes estén domiciliados en el mismo país, algo con relevantes consecuencias en los contratos electrónicos mercantiles.
    – Con relación a las críticas a la Cámara de Comercio de Madrid sencillamente me parecen fuera de lugar y más fruto de algún cabreo inmediato que de una mínima reflexión. Razonaré mi respuesta. Basta comparar la actual propuesta comunicativa de la Cámara de Madrid con: a) la que existía tan sólo hace unos cuantos meses; b) la propuesta comunicativa y de interactividad del resto de Cámaras españolas; c) las propuestas comunicativas y de interactividad de las Cámaras de otros países, incluyendo las más relevantes europeas; d) los problemas para la realización de gestiones online en el conjunto de la Administración Pública española, a pesar del impulso reciente (basta, por ejemplo, intentar de darse de alta en RED DIRECTA, para poder hacer las mínimas y estandarizadas gestiones con la Seguridad Social, para ver cómo complican la cosa).
    La lógica de este medio es la inmediatez y de ahí, tal vez, las expresiones acusatorias. Hasta ahora, también como empresario-profesional que ha necesitado de las gestiones y respuestas de la Cámara de Madrid, he encontrado una rápida reacción y, además, me han mostrado las amplias posibilidades de uso que tiene esta institución entre los empresarios que trabajos en la Comunidad de Madrid. Esto no significa que se tenga que mejorar en el desarrollo de la agilidad de las gestiones a través de Internet. Pero, en cuanto a respuestas y, por lo tanto, comunicación, el propio autor de la crítica ha podido comprobar como se da una respuesta inmediata.
    Felicitaciones por el blog, esperando que siga tan vivo.
    Frank Elias

Deja un comentario