La obra audiovisual. Parte IV: Del desarrollo de la idea útil al guión audiovisual

Ejemplo paradigmático de story line es el arquetipo de star-crossed lovers, Romeo y Julieta

El desarrollo sistémico de la estructura de la idea útil dota de entidad autónoma a la idea temática y de esqueleto a la dramática, pudiendo este último descomponerse fácilmente en tres fases: planteamiento, trama y desenlace. Esta nueva etapa del desarrollo del guión recibe el nombre de estructura o story line.

El story line es el desarrollo primario del tronco elemental de la historia. Ofrece una guía básica de la acción a partir de la cual pueden construirse multitud de relatos diferentes. Ejemplo paradigmático de story line es el arquetipo de star-crossed lovers, Romeo y Julieta, considerada como la tragedia más adaptada de todos los tiempos (desde la versión de cine mudo de Georges Méliès hasta la serie japonesa de animación Romeo x Juliet, pasando por la versión para cine en verso del director Baz Luhrmann, Romeo + Julieta, estrenada en 1996, el musical de Disney High School Musical, de 2006, y la telenovela argentina Romeo y Julieta, de 2007): dos jóvenes enamorados que, a pesar de la oposición de sus familias, rivales entre sí, deciden luchar por su amor hasta el punto de casarse de forma clandestina; sin embargo, la presión de esa rivalidad y una serie de fatalidades conducen al suicidio de los dos amantes.

Más extensa que la estructura es la sinopsis argumental, destinada a servir como breve pero completo resumen de la historia. La sinopsis argumental define y concreta la acción principal, la trama, los hitos de acción dramática, las líneas de acción secundarias y el desenlace. Asimismo, perfila el carácter de los personajes y facilita al lector una calificación de actantes según su función.

Si bien el story line es tan solo un esqueleto de la historia, válido para innumerables ficciones, la sinopsis argumental ofrece un desarrollo válido para un único relato. Este efecto es posible gracias al cuidado detalle con el que el story line narra los acontecimientos, facilitando y provocando la evocación de imágenes. Este texto es considerado como la primera expresión literaria cercana a lo audiovisual.

En el sector audiovisual el término sinopsis se emplea indistintamente tanto para calificar la disposición de las líneas esenciales de la obra con objeto de ser desarrolladas en un guión, como para referirse al texto que presenta el resumen del guión ya desarrollado o de la obra audiovisual producida. La función primordial de la sinopsis pre-guión es la de organizar y dar unidad a la historia partiendo de un breve pero completo resumen en una extensión de entre siete y doce páginas, aproximadamente. Por otro lado, la función principal de la sinopsis post-guión es la de despertar el interés del productor para conducirlo a la lectura del guión completo, siendo la extensión aproximada de ésta de entre dos y tres páginas, o bien la de despertar el interés del potencial espectador, siendo en este caso la extensión máxima recomendable de la sinopsis de una página.

Desde un punto de vista literario, la sinopsis se compone de planteamiento, primer punto de inflexión, desarrollo, segundo punto de inflexión, clímax y desenlace.

Según Jules Greimas[1] “en el relato hay algo o alguien (destinador) que mueve al protagonista (sujeto) a actuar en pos de una meta (objeto) en beneficio de alguien (destinatario). En el camino hacia la meta encontrará dificultades y entrará en conflicto con otros personajes, con las circunstancias o consigo mismo (oponentes) y por otro lado contará con la ayuda de otros personajes, se ayudará de objetos o máquinas, etc. (ayudantes)”.

La sinopsis aporta una idea aproximada de la obra audiovisual proyectada. Sin embargo, no plantea ni resuelve a nivel teórico ni práctico los problema de la estructura narrativa. Para ello el guionista elabora una escaleta o step outline a través de la cual, en una extensión aproximada de diez folios, despliega el proyecto por medio de un listado ordenado de escenarios a través de los cuales narra la acción en bloques de manera que sea posible realizar un minutado de cada uno. La escaleta cuenta, asimismo, con una sección dedicada al desarrollo de los personajes.

A partir de la escaleta principal pueden redactarse escaletas derivadas o especiales dirigidas a facilitar y guiar el trabajo de los profesionales intervinientes en la producción.

Por otro lado, y de manera simultánea a la elaboración de la escaleta, el guionista ha de redactar un tratamiento; esto es, un desarrollo de la sinopsis que incluye, además, la definición de caracteres y personalidades de los personajes, introduciéndoles, por medio de una cuidada estructura, en el relato. El tratamiento es el estado intermedio del desarrollo de un guión. Su elaboración se sitúa entre la escaleta y el guión propiamente dicho.

El tratamiento es la piedra angular de la elaboración de un guión. Por medio de éste se concretan y desarrollan escenas y situaciones mediante la acotación de escenarios, el apunte de diálogos y la descripción de la acción. Su extensión aproximada en número de páginas se acerca a la mitad de las que contará el guión definitivo por lo que ofrece un desarrollo suficiente para que a través de su lectura puede alcanzarse una idea bastante aproximada de las escenas de la obra audiovisual que resulte de su producción, induciendo por medio de la evocación a la visualización mentalmente de cada elemento en su contexto histórico-argumental.

Si bien la elaboración del tratamiento es de vital importancia para el desarrollo del guión, ésta está siendo paulatinamente sustituida por la generación de fichas de acción creadas a través de programas informáticos de gestión y redacción de guiones que reducen notablemente el esfuerzo compilador.

De esta forma, a través de la elaboración de los documentos citados, el guionista llega a la elaboración del guión. Sin embargo, ha de advertirse que ni todos los guiones cuentan con los documentos –o con todos los documentos– antedichos, ni todos éstos culminan en un guión. Por otro lado, cambios de hábitos en el sector hacen que algunos proyectos ni siquiera comiencen con el guión totalmente elaborado o incluso que no cuenten nunca con uno escrito. De cualquier forma, para Miguel Sainz Sánchez “todo proyecto audiovisual debe iniciarse a partir del guión”.

Próximo post… Clasificación y tipos de guiones cinematográficos

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[1] Citado por FERNÁNDEZ DÍEZ, Federico en El libro del guión; Ediciones Díaz de Santos; Madrid; 2005, pág. 107

Imagen cedida por Blazej X (Wroclaw, Poland)

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