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Fintech. Qué es, dónde está y por qué es un desafío para el sector financiero

Este es el primer post de un total de cuatro en los que comparto mis consideraciones sobre los principales retos para la banca:

1.- Los tres principales desafíos para el sector bancario

Los tres principales desafíos para el sector bancario los representan:

  • Las startups fintech
  • La cadena de bloques o blockchain
  • La seguridad informática.

En este post nos centraremos en las fintech y veremos las otras dos en los tres posteriores (ya escritos), que iré publicando.

Las fintech son… empresas que unen las finanzas y la tecnología para prestar servicios financieros a los usuarios a través del uso de sitios webs y aplicaciones móviles haciendo extraordinariamente fáciles operaciones tales como la inversión en empresas o en proyectos de terceros, el cambio de divisas, las transferencias internacionales o el envío de dinero entre personas.

También dirigen sus servicios a las empresas:

  • facilitando la negociación de activos.
  • permitiendo la obtención de información útil a partir de grandes cantidades de datos.
  • ayudando a la toma de decisiones por medio de la aplicación de sistemas cognitivos.

Los impulsores de las fintech emprenden nuevos modelos de negocio basados en la automatización de procesos sobre los pilares de la informática, la posibilidad de replicar acciones y la escalabilidad del producto.

 

2.- Las fintech dominan la oferta financiera en movilidad

Los cambios en el sector financiero se comprenden mejor cuando se analizan los actos diarios de una persona que convive con los avances tecnológicos. En este apartado no trataré de analizar una muestra de la sociedad sino solo de exponer algunos de los comportamientos naturales que se realizan ya hoy en comercios y a través de Internet.

El teléfono es donde los servicios financieros deben estar y donde sus apps comienzan a acaparar el espacio en la pantalla. El móvil es el primer elemento que encontramos en nuestra vida diaria. Más de una vez habremos entrado de nuevo en casa para recogerlo porque lo habíamos dejado olvidado.

Los pagos a través del móvil comienzan a ser frecuentes a través de agregadores de tarjetas o servicios vinculados con procesadores externos de pago. Puede que la primera vez del día que usemos el teléfono sea para pagar en una gasolinera, con aplicaciones como Waylet, Cepsa Pay, Carrefour Móvil o Gaspay, que nos permiten abonar la compra sin salir del coche. Una vez llegamos a destino, basta con escanear un código con la aplicación Club Vips para pagar el café en un Starbucks o usar la aplicación Rodilla para tomar medio emparedado a media mañana.

La compra de productos o la contratación de servicios se realizan a distancia y en movilidad. En el trabajo, la compra de material de oficina probablemente se realice ya directamente a través de Amazon o AliExpress sin escribir números de tarjeta o de cuentas bancarias. Si es necesario viajar en tren o taxi por motivos de trabajo, el importe se puede pagar a través de PayPal a través de la web de Renfe (para quien la prefiera a la app de Renfe) o de la app Free Now; y lo mismo sucede con los servicios prestados a través de Uber o Cabify.

Los servicios en el móvil de interconexión de cuentas bancarias y los agregadores de seguros ofrecen ventajas a los usuarios más allá de lo que se encuentra en una sucursal. La gestión de la cartera propia de seguros personales, la podemos hacer mejor con Coverfy, una de las startups del sector insurtech que unen tecnología y seguros. Del mismo modo, usaremos Fintonic o de la nueva aplicación del BBVA desde el móvil para ver el estado de nuestras diferentes cuentas bancarias y poder tomar decisiones en relación con nuestros gastos.

 

3.- Innovación e interconexión entre usuarios son pilares de las fintech

Tecnologías como el NFC o el uso de ultrasonidos facilitan el pago a través del móvil por medio de la cercanía con el dispositivo receptor. Por ejemplo, la compra del pan podemos realizarla ya acercando al datáfono del comercio el teléfono móvil con tarjetas conectadas a Apple Pay, Google Pay o Samsung Pay. Gracias a un sistema de análisis biométrico, desbloqueamos el móvil con la huella dactilar y permitimos la activación de la aplicación de pago. También podemos pagar con PayThunder (que probó Bankia a través de su proyecto BeBankia), aplicación que emite ultrasonidos desde el móvil para enviar órdenes de pago. Aunque si no queremos bajar a la calle, aplicaciones como Glovo o Deliveroo nos permiten contratar de forma que personas comprarán lo que queramos, donde queramos, y nos lo acercarán a donde estemos, pudiendo pagar este servicio también con PayPal desde la app.

Los pagos sin intermediarios permiten a los clientes pagar por productos o servicios sin que el banco sea consciente de ello. Por qué pagar con euros, cuando aplicaciones como Blockchain, Mycelium o Coinbase nos permiten pagar con bitcoins en los restaurantes Hard Rock Café Madrid, The Geographic Club o Tommy Mel’s. Técnicamente el pago con criptomonedas es un cambio, pero a efectos del usuario se produce una transferencia parecida a la de la entrega de efectivo en formato electrónico. Productos de diferente clase pueden adquirirse también por medio de la transferencia de monedas virtuales Bitcoin en las tiendas Loewe, Prada o Carolina Herrera, entre otras. Firmas de abogados como Abanlex aceptan, además de Bitcoin, otras muchas divisas virtuales de las redes Ethereum Classic o Monero, entre otras. Y hoteles como Wellington o Villamagna, ambos en Madrid, también aceptan bitcoins como medio de pago o, como prefiere llamarlos ahora el Banco Central Europeo, medio de cambio.

Las aplicaciones para hacer pagos entre personas también están a la orden del día y creciendo tanto en número como en calidad. Pongamos un ejemplo: al salir del trabajo es posible quedemos con amigos para tomar algo en un bar en el que ya se pueda pagar a través de las apps Zapper o Seqr Go!. Para dividir el coste de lo pedido entre los amigos y compensar deudas pasadas, qué mejor que hacer las cuentas a través de aplicaciones cómo Settle Up o Splitwise, en las que de forma colaborativa podemos añadir los pagos y préstamos realizados por unos u otros dentro del grupo. Y para enviarle el dinero al que pagó en el bar, dos clics en Verse, Bizum, Circle Pay o Twyp bastan para transferir dinero de usuario a usuario sin que tengamos que conocer los números de las cuentas bancarias de unos u otros. Gracias a las apps de startups fintech, todo lo financiero se convierte en fácil, inmediato, gratuito y disponible en movilidad.

Prescindir completamente de los servicios de un banco será posible en poco tiempo.

Las novedades para el sector financiero son una de las bases del conocimiento sobre las que los profesionales de Abanlex y SmartHC prestamos servicios conjuntos jurídicos y de ciberseguridad a bancos y entidades del sector. Nuestro valor reside en la proactividad en la investigación y en la adopción con criterio para las empresas de las soluciones más adecuadas en cada momento, según la necesidad de la empresa, del mercado y del cliente final.

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