+34.911735181 pablo@pablofb.com   Contenido basado en normas de España (Europa), salvo indicación expresa en contrario.

CIBER-CRIMEN EN SECOND LIFE

(Ésta es la versión resumida y actualizada del anterior post sobre Second Life que se escribió en este blog).

Tener una sola vida ha dejado de ser suficiente. Con los revolucionarios avances en espacios 3D y la creciente velocidad de conexión a Internet, los mundos virtuales están aumentando en número y tamaño a un ritmo vertiginoso. Sólo en Second Life se han registrado más de un millón y medio de personas en los últimos dos meses, alcanzando la escalofriante cifra de 9.485.132 habitantes que viven, comparten y se relacionan en un mundo alternativo creado a su gusto.

La moneda de este universo es el Linden Dollar (LD) y tiene un valor de cambio de 150LD por dólar estadounidense. Miles de contratos de compraventa y servicios entre usuarios anónimos se perfeccionan a diario por valor de un millón de dólares cada 24 horas. La especulación sobre el terreno virtual también ha encontrado un hueco en Second Life: Anshe Chung, la primera millonaria real gracias a Second Life, invirtió $9,95 en la compra y reventa de terrenos, consiguiendo dos años después reunir una verdadera fortuna.

El éxito de Second Life reside en su versatilidad y funcionalidad que da juego a numerosas empresas (IBM, MTV…) para abrir sucursales virtuales en este mundo alternativo. Incluso los partidos políticos también tienen sus propias sedes, que, por cierto, este año ya han sufrido ataques de vandalismo. El diario El País tampoco ha dejado escapar la oportunidad de abrir un kiosco en Second Life al que le robaron dos sillas -virtuales- en enero. Nuevas formas de ciber-crimen se crean cada día en Second Life.

[Publicidad]

One thought on “CIBER-CRIMEN EN SECOND LIFE”

  1. [Publicidad]

Comments are closed.

En caso de que deje un comentario, sus datos serán tratados por Pablo Fernández Burgueño con la finalidad de mantener publicado su mensaje hasta que decida suprimirlo. Tiene derecho a acceder, suprimir, rectificar los datos y otros derechos, como se explica en la política de privacidad